Ya sabéis que en Rosana Muñoz somos expertos en fisioterapia de suelo pélvico, y hoy nos gustaría centrarnos en esta parte del cuerpo. En la mayoría de las ocasiones lo asociamos a debilidad o falta de tono. Sin embargo, hoy hablaremos sobre otro menos conocido: el suelo pélvico tenso. Este tipo de problema pasa muchas veces desapercibido, e incluso puede confundirse con otras cosas. En nuestra entrada de hoy hablaremos sobre ello, para aprender a abordarlo de la mejor manera posible.
¿Qué debes saber sobre el suelo pélvico tenso?
El suelo pélvico es un conjunto de músculos que sostienen órganos, como la vejiga, el útero, etc. Algunas de sus funciones principales son el control del esfínter, la estabilidad del core, y la función sexual.
¿Qué sucede cuando nos encontramos ante un suelo pélvico tenso? Pues que esos músculos están demasiados contraídos, o bien activados de forma constante. Es decir: nos encontramos ante un problema de tensión, no de debilidad.
Es importante no ignorar el tema y recibir la atención profesional adecuada. En muchos casos, incluso fortalecer el suelo pélvico puede empeorar el problema.
Diferencias entre suelo pélvico débil y tenso
Es importante aprender a diferenciar ambas patologías:
- En el suelo pélvico débil nos encontramos ante falta de tono. Sin embargo, cuando es tenso, tenemos un exceso de tensión.
- Cuando está débil, son frecuentes las pérdidas de orina. Por el contrario, cuando está tenso, orinar es difícil.
- El suelo pélvico débil suele provocar una sensación de peso, y en el otro caso la sensación es de rigidez.
- ¿Qué sucede con los ejercicios? Cuando tenemos un tono débil, es recomendable realizar ejercicios especializados. Sin embargo, cuando está tenso, puede ser perjudicial.
¿Por qué aparece?
Es cierto que no existe una única causa que lo provoque, aunque sí nos encontramos con varios factores frecuentes.
- El estrés puede provocar una acumulación de tensión en diferentes zonas, incluido nuestro suelo pélvico.
- Una postura incorrecta mantenida de forma prolongada puede influir de forma negativa.
- Los cambios hormonales pueden afectar a nuestro suelo pélvico, por ejemplo durante el embarazo o postparto.
- Los deportes de alto impacto pueden afectar a nuestro suelo pélvico, con actividades como el running o salto al cajón.
- Si llevas con dolor durante mucho tiempo, el cuerpo puede generar más tensión como mecanismo de protección.
¿La fisioterapia puede ayudar?
La fisioterapia de suelo pélvico es fundamental para abordar esta problemática.
Se realiza terapia manual para disminuir la tensión y relajar la zona muscular. Los ejercicios de relajación también juegan un papel fundamental, ya que nuestra respiración tiene un impacto directo con el suelo pélvico.
Mejorar la alineación corporal reduce la sobrecarga, así como aprender a identificar qué nos puede afectar más.
Pero recuerda: cada mujer es diferente, cada cuerpo, y no todas necesitan el mismo tratamiento o enfoque.
¿Lo mejor? Acudir a nuestro centro de fisioterapia en Ceuta para una valoración profesional de suelo pélvico.
El suelo pélvico tenso es una realidad muy poco conocida, y cada vez más frecuente. Escuchar a tratar a tu cuerpo es fundamental en su proceso de recuperación. ¡Pídenos más información!
