En nuestro blog ya hemos hablado sobre algunas recomendaciones de postparto para afrontar la recta final del embarazo. En este artículo nos centraremos más en el parto, una experiencia única en la vida de una mujer. Analizaremos no sólo las fases del parto, sino la importancia de fortalecer el suelo pélvico, lo que puede marcar una gran diferencia en el proceso y la recuperación postparto.
Fases del parto
Fases de latencia
La fase de latencia es la primera etapa del parto y puede durar desde unas pocas horas hasta varios días. Durante esta fase, las contracciones son leves y esporádicas. El cuello del útero comienza a dilatarse y a borrarse (adelgazarse).
Algunas señales son: Contracciones leves e irregulares, dolor en la parte baja de la espalda y pérdida del tapón mucoso.
Fase activa
En la fase activa, las contracciones se vuelven más regulares, fuertes y dolorosas. Esta fase marca un progreso significativo en la dilatación del cuello uterino, que debe llegar a los 10 cm para el parto.
Algunas señales son: Contracciones regulares y más intensas, dilatación cervical más rápida y rotura de la bolsa amniótica (si no ha ocurrido ya).
Fase de transición
La fase de transición es la más corta, pero también la más intensa. Ocurre cuando el cuello uterino se dilata completamente. Las contracciones son muy fuertes y seguidas, preparando el cuerpo para el nacimiento del bebé.
Algunas señales son: Contracciones muy intensas y frecuentes, sensación de presión intensa en la pelvis y deseo de empujar.
Fase de expulsión
En esta fase, el bebé se mueve a través del canal de parto. Las contracciones y el empuje de la madre ayudan a guiar al bebé hacia el exterior.
Algunas señales son: Contracciones menos dolorosas pero más efectivas, necesidad de empujar, y aparición de la cabeza del bebé (coronamiento).
Fase de alumbramiento
La última fase del parto implica la expulsión de la placenta. Ocurre poco después del nacimiento del bebé y es menos dolorosa.
Algunas señales son: contracciones leves, expulsión de la placenta, y evaluación de la integridad de la placenta por el profesional de salud.

Importancia del Fortalecimiento del Suelo Pélvico
Beneficios de fortalecer el suelo pélvico
Durante el embarazo y el parto, el conjunto de músculos que forma la zona del suelo pélvico soporta una carga adicional, lo que puede debilitarlo. Fortalecer el suelo pélvico tiene múltiples beneficios antes y después del parto.
Reducción del Riesgo de Incontinencia
Un suelo pélvico fuerte ayuda a prevenir la incontinencia urinaria, una condición común después del parto debido a la presión y el estiramiento de los músculos pélvicos.
Recuperación Postparto Más Rápida
Fortalecer el suelo pélvico antes del parto puede acelerar la recuperación después del nacimiento, ayudando a los músculos a volver a su estado normal más rápidamente.
Mejor Soporte para el Bebé
Durante el embarazo, un suelo pélvico fuerte proporciona un mejor soporte al bebé, lo que puede reducir el dolor de espalda y mejorar la postura.
Facilita el Parto
Un suelo pélvico tonificado y flexible puede facilitar el trabajo de parto y la expulsión del bebé, reduciendo el riesgo de desgarros y episiotomías.
Fisioterapia embarazadas en Ceuta
Comprender las fases del parto y la importancia de un suelo pélvico fuerte puede hacer una gran diferencia en tu experiencia de parto y recuperación. Te recomendamos consultar a un fisioterapeuta especializado en salud pélvica.
En Rosa Muñoz Fisioterapia, contamos con profesionales capacitados para ayudarte a fortalecer tu suelo pélvico de manera segura y efectiva. ¡Prepárate y cuida tu cuerpo para este hermoso viaje de la maternidad! Fisioterapeuta expertos en suelo pélvico en Ceuta.
