Como cada mes, actualizamos nuestro blog de fisioterapia, para hablaros de una de las grandes zonas más olvidadas de nuestro cuerpo: el suelo pélvico. Pérdidas de orina, dolor al mantener relaciones, dolor lumbar, problemas en el embarazo, etc., son algunos de los síntomas que puedes notar cuando tienes un suelo pélvico debilitado. La buena noticia es que cuidar el suelo pélvico a cualquier edad es posible. Y la fisioterapia tiene un importante papel en esa recuperación.
¿Qué es el suelo pélvico? ¿Por qué es tan importante?
El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que cierran la parte inferior de la pelvis.
Entre sus funciones principales podemos destacar que es el encargado de sostener órganos importantes como la vejiga, útero y recto; mantener la continencia urinaria; participar en la actividad sexual; y colaborar en el control abdominal.
Cuando estos músculos no funcionan, es cuando entran los problemas, y nuestra calidad de vida se ve afectada.
Cuidar el suelo pélvico en edades tempranas
Aunque se suele hablar poco de ello, está comprobado que cuidar el suelo pélvico durante la infancia y la adolescencia tiene beneficios para la calidad de vida de las personas. Y es que, a veces, aparecen ciertos hábitos en esta etapa que lo debilitan:
- Retener la orina de forma habitual.
- Mala postura al ir al baño.
- Estreñimiento frecuente.
- Práctica deportiva de alto impacto sin control
Suelo pélvico en adultos
El suelo pélvico puede debilitarse por varios motivos: deportes de impactos repetidos, cambios en el peso, tos crónica, estrés, mala gestión de la presión abdominal…
Muchas personas normalizan síntomas como pequeñas pérdidas de orina al reír o saltar, pero no son normales. Una valoración de fisioterapia permite detectar disfunciones y trabajar de forma personalizada mediante ejercicio terapéutico, reeducación postural y control de la presión intraabdominal.
Suelo pélvico en el embarazo
Durante el embarazo, el suelo pélvico soporta un aumento progresivo de peso y cambios hormonales que afectan a su elasticidad y fuerza. Cuidarlo en esta etapa ayuda a:
- Reducir el riesgo de incontinencia
- Prevenir prolapsos
- Preparar el cuerpo para el parto
- Favorecer una mejor recuperación posterior
La fisioterapia en el embarazo no solo es segura, sino altamente recomendable, siempre adaptada a cada trimestre.
Postparto: más allá de los 40 días
Tras el parto, el suelo pélvico necesita tiempo y cuidado para su recuperación. Independientemente de que el parto haya sido vaginal o por cesárea, pueden aparecer:
- Debilidad muscular
- Cicatrices (episiotomía o cesárea)
- Dolor pélvico o lumbar
- Sensación de pesadez
La fisioterapia de suelo pélvico en el postparto permite una recuperación consciente, progresiva y segura.
¿Y durante la menopausia?
Con la menopausia se producen cambios hormonales que afectan al tono muscular y a la elasticidad de los tejidos. Puede aparecer igualmente incontinencia, sequedad, prolapsos, molestias al mantener relaciones…
Fisioterapia para tu suelo pélvico
La fisioterapia especializada en suelo pélvico ofrece un abordaje individualizado que puede incluir valoración, ejercicios específicos, trabajo de respiración, reeducación postural, tratamiento de cicatrices…
Debemos recordar que cada cuerpo es diferente,por ello ofrecemos un tratamiento personalizado para cada paciente, según sus necesidades.
Cuidar el suelo pélvico a cualquier edad es una parte fundamental de nuestra salud. A la más mínima molestia o sensación extraña, solicita ayuda profesional. No normalices. No ignores. La fisioterapia de suelo pélvico puede marcar la diferencia.
